Se ha tornado en un tema de discusión que ha enfrentado a expertos en posiciones encontradas , resaltando la pugna que existe entre poder ejecutivo y legislativo por la aprobación de la ley que permite el retiro voluntario del 25% de los aportes.
En primer lugar es comprobado el fracaso del modelo de las afps, un modelo donde el principal y gran beneficiado es la empresa que administra los aportes y el dueño de los aportes se tienen que conformar con rentabilidades bajas e inclusive negativas que se reflejan en pensiones bajas que no satisfacen las expectativas y necesidades de los afiliados , un modelo donde el riesgo es asumido íntegramente por los afiliados , en caso de pérdidas, esta son asumidas íntegramente por los aportantes, un modelo donde los grandes beneficiados resultan ser los dueños de las afps y las empresas de los grupos económicos vinculados , pues se evidencia que se financian las empresas de sus mismos grupos económicos a tasas muy bajas.
Ante esta situación donde el perjudicado evidentemente es el aportante resulta ser contradictorio que instituciones como Indecopi y la SBS nunca se han pronunciado cuando han existido grandes pérdidas en las rentabilidades de los aportantes , y sin embargo ante la coyuntura un representante de la SBS se presente al congreso causando sensación de que cuando se pone en juego la rentabilidad de estas empresas y sus grupos económicos , ellos si ponen su voz pero cuando el aportante es el perjudicado , solo atinan a decir que es cuestión del mercado.
Hay posiciones encontradas en cuanto al efecto que se podría darse de aprobarse la ley , la opinión que se tiene es que ante la crisis por la pandemia, el escenario económico se torna de incertidumbre y la mejor opción es la cautela , por lo que al ser optativa se recomienda al aportante si tiene flujos de ingresos suficientes para asumir el corto plazo , no retirar el fondo, si en caso el retiro fuera para invertir en un negocio, se recomienda evaluar bien la inversión a realizar y analizar sus riesgos , el caso de las personas con problemas de ingresos por diferentes motivos , en ese caso si es importante hacer el retiro de esos fondos.
En este contexto de que se apruebe o no se apruebe la ley , es necesario un cambio radical del sistema privado de pensiones, donde se busque el bienestar del aportante a través de pensiones que permitan satisfacer sus necesidades , lo importante es romper el oligopolio de las afps , hacer un mercado competitivo que permita entradas de otras empresas que brinden soluciones alternativas , viables y rentables a la jubilación, además establecer mecanismos donde se proteja la inversión de los aportantes y se comparta el riesgo ante pérdida de la rentabilidad , permitir el ingreso de entidades de microfinanzas a competir en este rubro tomando en cuenta que presentan tasas atractivas , el objetivo es formar un nuevo sistema privado de pensiones que se enfoque en buscar el bienestar del pensionista , este sistema actual no protege al aportante.
El riesgo reputacional de las afps ha incrementado, es alta su desacreditación , de ser otro tipo de empresa y de ser optativo la salida de los aportes , en estos momentos esto podría conducir a la salida millonaria de aportes y quiebra de estas empresas, ante esto urge grandes cambios en el sistema privado de pensiones, este modelo no va más, enfocarse en el aportante y su bienestar después de 28 años debe ser la tarea de los que llevarán a cabo la reforma, en mi opinión acabar con el oligopolio con la entrada de nuevas empresas que ofrezcan alternativas rentables de inversión , hacer una adecuada supervisión de esas inversiones y regular el accionar de los grupos económicos dueños de estas empresas, son importantes para la reforma de las afps. El cambio es urgente , estamos ante la oportunidad de mejorar el futuro de los aportantes , con una reforma que debe buscar sobre todo el bienestar del aportante.
En primer lugar es comprobado el fracaso del modelo de las afps, un modelo donde el principal y gran beneficiado es la empresa que administra los aportes y el dueño de los aportes se tienen que conformar con rentabilidades bajas e inclusive negativas que se reflejan en pensiones bajas que no satisfacen las expectativas y necesidades de los afiliados , un modelo donde el riesgo es asumido íntegramente por los afiliados , en caso de pérdidas, esta son asumidas íntegramente por los aportantes, un modelo donde los grandes beneficiados resultan ser los dueños de las afps y las empresas de los grupos económicos vinculados , pues se evidencia que se financian las empresas de sus mismos grupos económicos a tasas muy bajas.
Ante esta situación donde el perjudicado evidentemente es el aportante resulta ser contradictorio que instituciones como Indecopi y la SBS nunca se han pronunciado cuando han existido grandes pérdidas en las rentabilidades de los aportantes , y sin embargo ante la coyuntura un representante de la SBS se presente al congreso causando sensación de que cuando se pone en juego la rentabilidad de estas empresas y sus grupos económicos , ellos si ponen su voz pero cuando el aportante es el perjudicado , solo atinan a decir que es cuestión del mercado.
Hay posiciones encontradas en cuanto al efecto que se podría darse de aprobarse la ley , la opinión que se tiene es que ante la crisis por la pandemia, el escenario económico se torna de incertidumbre y la mejor opción es la cautela , por lo que al ser optativa se recomienda al aportante si tiene flujos de ingresos suficientes para asumir el corto plazo , no retirar el fondo, si en caso el retiro fuera para invertir en un negocio, se recomienda evaluar bien la inversión a realizar y analizar sus riesgos , el caso de las personas con problemas de ingresos por diferentes motivos , en ese caso si es importante hacer el retiro de esos fondos.
En este contexto de que se apruebe o no se apruebe la ley , es necesario un cambio radical del sistema privado de pensiones, donde se busque el bienestar del aportante a través de pensiones que permitan satisfacer sus necesidades , lo importante es romper el oligopolio de las afps , hacer un mercado competitivo que permita entradas de otras empresas que brinden soluciones alternativas , viables y rentables a la jubilación, además establecer mecanismos donde se proteja la inversión de los aportantes y se comparta el riesgo ante pérdida de la rentabilidad , permitir el ingreso de entidades de microfinanzas a competir en este rubro tomando en cuenta que presentan tasas atractivas , el objetivo es formar un nuevo sistema privado de pensiones que se enfoque en buscar el bienestar del pensionista , este sistema actual no protege al aportante.
El riesgo reputacional de las afps ha incrementado, es alta su desacreditación , de ser otro tipo de empresa y de ser optativo la salida de los aportes , en estos momentos esto podría conducir a la salida millonaria de aportes y quiebra de estas empresas, ante esto urge grandes cambios en el sistema privado de pensiones, este modelo no va más, enfocarse en el aportante y su bienestar después de 28 años debe ser la tarea de los que llevarán a cabo la reforma, en mi opinión acabar con el oligopolio con la entrada de nuevas empresas que ofrezcan alternativas rentables de inversión , hacer una adecuada supervisión de esas inversiones y regular el accionar de los grupos económicos dueños de estas empresas, son importantes para la reforma de las afps. El cambio es urgente , estamos ante la oportunidad de mejorar el futuro de los aportantes , con una reforma que debe buscar sobre todo el bienestar del aportante.
Un buen análisis, esperemos se tomen las mejores decisiones en pro del peruano de a pie que es el mas sufrido ante esta crisis. Saludos y continúa con este blog informativo.
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